En una zona árida como es la Cuenca del Mar Menor, la escasez de agua se solventó con la construcción de aljibes y depósitos de agua que permitían acumular el agua de lluvia en gran cantidad y conservarla durante largo tiempo.
Históricamente unidos a las tierras de Los Alcázares, se hallaban sus aljibes. Conocidos desde la Edad Media, llegaron a existir 11 aljibes, pertenecientes al Concejo de Murcia, de uso común para los habitantes del campo, para todos aquellos que pasaran por la zona y, sobre todo, para dar de beber a los ganados que, en régimen de trashumancia, llegaban desde las tierras del interior
peninsular e invernaban en los amplios y excelentes pastizales de la ribera del
Mar Menor.